Las pymes y las agencias de publicidad

Las pequeñas y medianas empresas compiten en mercados que no entienden de tamaño. Necesitan darse a conocer, seducir y convencer a sus públicos tanto o más que las grandes firmas. A menudo compiten con ellas, pese a que estas disponen de presupuestos para planes de marketing y comunicación exponencialmente mayores. ¿Ayuda a las pymes contar con una agencia de publicidad? ¿O se trata de un gasto innecesario y es mejor gestionar directamente las partidas y los recursos disponibles para comunicar?

Es incuestionable que las pymes deben optimizar sus inversiones publicitarias para sacarles el máximo partido. Lograr retornos reales es la única vía para seguir invirtiendo en comunicación. Sus recursos no son ilimitados. Cada pequeña marca ha de aprovechar al máximo sus inmersiones en publicidad. Y aquí radica la importancia de contar con buenos profesionales especializados, capaces de convertirse en un departamento de comunicación externo para ellas. No es suficiente con crear, hay que ser capaces de planificar.

Pymes: invertir en comunicación eficazmente

Con frecuencia, los emprendedores y los gestores de las pymes van tomando decisiones de comunicación según las circunstancias, las necesidades y las ofertas recibidas. Ahora una presencia en cuñas a buen precio, después un soporte de publicidad exterior que está de oferta, más tarde un cambio de diseño en la web, y así sucesivamente. Dedican mucho tiempo, mimo y esfuerzo a tomar y ejecutar estas decisiones, pero habitualmente no son capaces de hacerlo con un criterio único ni con un enfoque comunicacional que exceda el corto plazo.

Estas acciones se convierten, por ello, en disparos aislados que no proyectan una imagen sólida, reconocible y coherente de la marca. A menudo, aunque en sí mismas podrían haber sido inversiones útiles, no consiguen potenciarse entre sí y generan mermas significativas, muy costosas, en sus beneficios mercadológicos. En el peor de los casos, ofrecen mensajes e imágenes contradictorios que, en vez de ayudar a identificar y desear la marca, producen el efecto contrario.

Contar con un equipo externo de comunicación, cercano, cualificado y comprometido con el desarrollo de la marca evita estos errores. La pequeña inversión que conlleva permite optimizar el rendimiento de las campañas o acciones de comunicación impulsadas por la marca. La empresa cuenta con sus recursos, sus ritmos y sus posibilidades. Y su agencia de comunicación los administra con coherencia y unidad de criterio, orientándolos siempre en la dirección más adecuada.

Quizás el anunciante deba caminar despacio, según sus circunstancias. Pero la agencia de publicidad ha de ser su brújula para que siempre avance. Para fijar el destino y ayudarle a no abandonar el camino que conduce a sus clientes. De este modo, cada acción publicitaria no será nunca más un hecho aislado, sino un eslabón fundamental de una estrategia ganadora.

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